Son mis aromas favoritos y nunca los había tenido tan concentrados y al alcance de mi mano. Pequeñas joyas de aroma y sabor, que deseo disfrutar ya, pero con suficiente cuidado para no desperdiciarlas.
Quiero comérmelas, pero no sé por dónde empezar. Tampoco quiero que se acaben.
Es como cuando ves llegar a la felicidad.