"Manger bien et juste", Moliere.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

un mes. un reto

Empezamos en 55,6. Que Dios nid acompañe.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Hoy disfruté

El aroma a miel del pan del desayuno.
El frescor del agua cuando tenía sed.
El pescado que preparé para el almuerzo.
El fresquísimo pan que trajo Jose de Trujillo. Anís, canela, azúcar... mmm
Las arepitas que preparó David, con la rica cuajada que compramos.
El té con canela y naranja que me ayudó con el frío de la oficina.
La taza de te de flor de jamaica que me reconfortó en la noche.

El olor de mi perfume.

la risa de David. Sus caricias, su abrazo y sus besos cuando llegué a la casa.

Las margaritas del florero.

La estrella en el cielo. Esa que brilla diferente.

lunes, 8 de agosto de 2011

57,4

57,4 es una cifra que tiene que desaparecer de mi vida.

Gracias,

La GERENCIA.

domingo, 12 de junio de 2011

Neutralizar la agresividad

FERRAN RAMON-CORTÉS 12/06/2011 PUBLICADO EN EL PAIS SEMANAL, DIARIO EL PAÍS.

Vivimos con un alto nivel de crispación: en la política, en el trabajo, en la calle... ¿Qué hay detrás de esta comunicación tan agresiva? ¿Cómo podemos combatirla?

Voy a buscar a mis hijos a la escuela. En un paso de cebra cercano a la entrada, por el que han de cruzar cada día los niños, me encuentro a un padre estacionado con su flamante Mercedes. Con absoluta serenidad, le hago notar que está bloqueando el paso justo en el punto por el que pedimos a diario a nuestros hijos que crucen para hacerlo con seguridad. Su respuesta no me atrevo a reproducirla. Lo más cariñoso que me dijo fue: "Métete en tus asuntos, y si te aburres, monta una ONG...", a lo cual seguía un grosero insulto.

MIEDOS Y FALTA DE SEGURIDAD

"Es importante no caer en el terreno de juego de la agresividad ajena para mantener en todo momento nuestro juicio"

Estoy en la panadería del barrio. Dos chicas entran con un perro. Un cliente les llama la atención avisándoles de que está prohibido entrar en el local con animales. Entre ellas, pero alzando la voz para que el hombre las oiga, comentan: "Ya estamos. Otro [insulto] que se aburre en casa y tiene que venir a dar lecciones a la gente...".

Estas son solo dos anécdotas recientes. Pero lo cierto es que muchas veces uno tiene la sensación de que hoy día la agresividad flota en el ambiente. Una agresividad gratuita, innecesaria y que en ocasiones raya la violencia. Una agresividad que hace de la relación casual con los demás una experiencia nada agradable, y que pone en jaque la convivencia. Y cada vez que nos enfrentamos a ella surge la misma pregunta: ¿qué le pasa a esta persona?, ¿por qué tanta irritación?

Detrás de la agresividad

"La violencia es el miedo

a los ideales de los demás" (Mahatma Gandhi)

Ante un estímulo externo tenemos dos comportamientos posibles: responder o reaccionar. En el primer caso controlamos de forma consciente nuestro comportamiento. En el segundo actuamos sin control. En este contexto, la agresividad no es nunca una forma de respuesta, sino de pura reacción.

La reacción es un impulso automático del ser humano, que procede del instinto de supervivencia, y que tiene lugar cuando percibe un peligro o se siente atacado. Así pues, la agresividad es en esencia una reacción defensiva de alguien que en un momento dado se siente provocado.

Al margen de la agresividad patológica, que no es objeto del presente artículo, hay distintos orígenes para los comportamientos agresivos ocasionales con los que nos obsequia la gente en nuestro día a día:

- Hay agresividad que procede de nuestra inseguridad: cuando nos sentimos inseguros ante algo o alguien, cuando no dominamos algo y alguien nos cuestiona o nos pone en duda, la reacción por defecto será con toda probabilidad agresiva. Solo desde una gran dosis de seguridad personal podemos responder serenamente si alguien nos cuestiona.

- Hay agresividad que procede de nuestra falta de valor para decir lo que tenemos que decir: cuando tenemos que dar malas noticias, o hacer alguna observación negativa, y somos de los que nos cuesta hacerlo, nunca encontramos el momento adecuado. Y cuando finalmente hacemos acopio de valor, y lo decimos, nos vamos directamente y sin darnos cuenta al otro extremo, pasando de callarnos a decirlo con agresividad.

- Hay agresividad que simplemente procede de nuestra inquietud, de nuestros nervios: cuando algo nos inquieta, sea porque estamos ante una persona importante, porque hemos trabajado mucho en el tema o por cualquier otro motivo, es difícil responder ante cualquier observación sin alterarnos, manteniendo un tono constructivo.

- Y hay también agresividad que procede de nuestro sentimiento de culpa. Este sería a mi entender el caso de los ejemplos descritos al inicio. Cuando el sujeto se siente culpable y sabe que ha hecho mal las cosas, vive el comentario que le hagan como una agresión que le induce al ataque. En este caso, lo que hace es proyectar su enfado en los demás, cuando en realidad con quien está enfadado es consigo mismo.

En todos los casos la raíz es común, y se trata del miedo en cualquiera de sus formas o matices. Como afirma el Dalai Lama, "la ira nace del temor", y ciertamente, cuando alguien o algo nos da miedo, la reacción colérica o fuera de tono no se hace esperar.

¿Cómo responder?

"El buen juicio no necesita de la violencia" (León Tolstói)

A menudo, ante los ataques de alguien, no sabemos reaccionar. Aguantamos estoicamente su brote de ira, y nos quedamos por el camino con la sensación de que es esa persona la que en el fondo se sale con la suya y consigue sus fines (es evidente que el padre del flamante Mercedes no movió ni un centímetro su coche, y que yo desistí de hacer nada más al respecto).

Pero probablemente esto sea lo mejor que podemos hacer. La recomendación fundamental ante una persona irritada es por encima de todo no reaccionar nosotros, y en muchos casos ni tan siquiera la respuesta serena merece la pena, puesto que si el otro está fuera de sí, no va a procesar nada de lo que le intentemos decir.

Lo que es seguro es que ante una persona agresiva no lleva a ninguna parte dejarla en evidencia, afearle su conducta o intentar discutir. Porque caeremos inevitablemente en una espiral de reacciones y contrarreacciones que muy pronto nos hará perder el control a nosotros y nos encontraremos comportándonos a merced del otro.

Es importante vivir la agresividad ajena con la prevención de no caer nunca en su terreno de juego, no caer en la provocación y reaccionar, para mantener así y en todo momento nuestro juicio. Como afirmó Viktor Frankl, "no podemos controlar los acontecimientos, pero sí nuestra reacción a ellos", y, como nos recuerda Stephen Covey, "nuestra conducta es una función de nuestras decisiones, no de nuestras condiciones".

¿Qué se puede hacer?

"El medio para hacer cambiar de opinión es el afecto, no la ira" (Dalai Lama)

Si tenemos en nuestro entorno una persona que se muestra reiteradamente colérica (dejando al margen siempre casos no patológicos), hemos de considerar en primer lugar los posibles motivos: estamos ante una persona a la que la inseguridad y/o alguna manifestación del miedo la está colapsando.

No ayudará, por tanto, censurar su comportamiento ni mientras lo muestra (no está en condiciones de aceptarlo) ni en algún momento posterior (aunque lo acepte, su seguridad se verá inevitablemente minada). Tampoco funcionará dejarlo públicamente en evidencia. Todo ello no hará más que reforzar su inseguridad y, por tanto, la directa manifestación de esta: su reactividad y su agresividad.

Hay un camino que sí ayudará, aunque será lento en algunos casos y exigirá una gran dosis de empatía y generosidad: aceptar a la persona, comprenderla y, una vez comprendida la raíz de sus miedos, darle seguridad.

Con aquellas personas de nuestro entorno a las que queremos ayudar tenemos una posible estrategia a seguir: en lugar de enfadarnos con ellas cada vez que se muestran agresivas, podemos llevar a cabo un trabajo de fondo, que consistirá en ir dándoles mensajes positivos cada día. Esta estrategia no trata de tapar sus comportamientos agresivos. Trata de compensar y superar el mal de base, el origen de la agresividad, que es su falta de seguridad. La persona que muestra actitudes agresivas sabe perfectamente que no lo está haciendo bien, y no necesita que se lo recordemos. Lo que le ocurre es que no sabe de dónde proceden estas actitudes, y en esto es en lo que nuestra ayuda a través del refuerzo de su seguridad puede ser fundamental.

En los encuentros accidentales con gente que se muestra puntualmente agresiva, y a la que quizá ni conocemos, podemos responder con una pauta fija: serenidad y la mejor de las sonrisas.

Y cuando somos nosotros los que nos comportamos agresivamente, será bueno que analicemos qué tipo de situación ha desencadenado nuestra reacción: porque aquello ante lo que reaccionamos con irritación es precisamente aquello sobre lo que nos sentimos inseguros, aquello que no tenemos resuelto en nuestras vidas. Identificar lo que no tenemos resuelto y trabajarlo será la solución definitiva, más que intentar que un disciplinado autocontrol nos haga evitar un brote de cólera.

Agresividad, una palabra que rima con soledad. Está científicamente demostrado que tenemos mayor propensión por relacionarnos con aquella gente que nos muestra una actitud amable. No hace falta que hablemos con ellos; la sola expresión afable ya nos invita a la relación. Y siguiendo el razonamiento, parece lógico pensar que tendremos de forma natural una especial prevención a relacionarnos con gente que nos muestra una expresión hostil.

La agresividad con los demás levanta altos muros de aislamiento y lleva con el tiempo a la soledad. La gente se distancia hasta cortar todo vínculo de relación. A nadie nos gusta pasar un mal rato en nuestra interacción con los otros. Y ya no es una cuestión de tenerle miedo al agresivo. Es el simple y humano deseo de sentirnos bien en compañía de los demás.

sábado, 11 de junio de 2011

¡Ya hice!

Hice brownie con vainilla.
Hice limonada con agua de azahar.
Hice café con vainilla y canela.
Pero lo más rico fue un bizcocho perfumado con agua de azahar.

domingo, 15 de mayo de 2011

¿Y ahora qué hago?

Tengo una lista de compras en la cabeza desde hace muchísimo tiempo. Y ayer al fin pude tachar dos ingredientes que siempre quedaban pendientes: agua de azahar y vainilla.
Son mis aromas favoritos y nunca los había tenido tan concentrados y al alcance de mi mano. Pequeñas joyas de aroma y sabor, que deseo disfrutar ya, pero con suficiente cuidado para no desperdiciarlas.

Quiero comérmelas, pero no sé por dónde empezar. Tampoco quiero que se acaben.

Es como cuando ves llegar a la felicidad.


jueves, 24 de marzo de 2011

Secrets of Adulthood


  • The best reading is re-reading.
  • Outer order contributes to inner calm.
  • The opposite of a great truth is also true.
  • You manage what you measure.
  • By doing a little bit each day, you can get a lot accomplished.
  • People don’t notice your mistakes and flaws as much as you think.
  • It's nice to have plenty of money.
  • Most decisions don't require extensive research.
  • Try not to let yourself get too hungry.
  • Even if you think they're fake, it's nice to celebrate Mother's Day and Father's Day.
  • If you can't find something, clean up.
  • The days are long, but the years are short.
  • Someplace, keep an empty shelf.
  • Turning the computer on and off a few times often fixes a glitch.
  • It's okay to ask for help.
  • You can choose what you do; you can't choose what you LIKE to do.
  • Happiness doesn't always make you feel happy.
  • What you do EVERY DAY matters more than what you do ONCE IN A WHILE.
  • You don't have to be good at everything.
  • Soap and water removes most stains.
  • It's important to be nice to EVERYONE.
  • You know as much as most people.
  • Over-the-counter medicines are very effective.
  • Eat better, eat less, exercise more.
  • What's fun for other people may not be fun for you--and vice versa.
  • People actually prefer that you buy wedding gifts off their registry.
  • Houseplants and photo albums are a lot of trouble.
  • If you're not failing, you're not trying hard enough.
  • No deposit, no return

lunes, 3 de mayo de 2010

Espátula en mano

A veces la vida, como la tortilla, se pega.
Espátula en mano le estoy dando con cuidadito para que no se deshaga,
porque de que me la como, me la como.
Puede que no luzca impecable sobre el plato,
pero en el fondo sé que está buenísima.

miércoles, 13 de enero de 2010

Morning Stretch with Denise Austin: Five ways to cut 500 calories


Downsize it! Order a small instead of a medium. Go for the smaller-sized tortilla instead of the large. Grab a smaller handful of nuts. All these little changes add up in big ways!

Avoid the fat. Fat calories add up quickly, so cut them when you can. Buy tuna packed only in water. Skip the oil entirely if you're sautéing onions or mushrooms. Use herbs and spices for flavor instead of butter, margarine, or spreads. You won't even notice the difference!

Don't clean your plate. Leave behind just a few bites from every meal. You'd be surprised how just a few bites of food can suddenly become hundreds of calories saved!

Go for whole! Fruit and vegetable juices can be loaded with calories, especially if they contain sugar! Choose the whole fruit or vegetable instead. Not only will you save tons of calories but you'll get a lot of valuable fiber! Now, that's smart eating!

Skip the extras. Dressings, croutons, cheese, mayo, sour cream: All these extras — even the low-fat varieties — can add up, even in small portions. Forget about them! You can do it!

lunes, 11 de enero de 2010

Some little secrets to find happiness

1. “When you’re stressed, press two fingers to the acupressure point right under the middle of your collarbone and breathe.” —Roberta Mittman, Acupuncturist

2. “Make your bed. Go figure, but outer order contributes to inner calm. Especially if you’re living in a small space—but even if you’re living in a gigantic loft. Start each day with a concrete, albeit tiny (and therefore manageable!), accomplishment.” —Gretchen Rubin, Author, The Happiness Project

4. “Leave your mouth in that slightly upturned position it takes after saying ‘Cheez Whiz.’ It’s a relaxed, confident look that will convince other people you know what you’re doing.” —Debra Benton, Executive Coach

6.“Try what I call the poor man’s massage. Roll out all the muscles from your hips to your knees with a foam roller—use the black ones with the harder foam—for two minutes on each leg or until it doesn’t hurt anymore. It opens up your IT bands, glutes, and hip flexors and relieves the tension that’s pulling your pelvis and lower back out of alignment.” —Ari Weller, Personal Trainer, Fitness Results

10. Offer to help.

13. “Just say yes every time your partner wants to have sex. It’s only twenty minutes out of your day, and it makes you both feel better. If you’re not in a relationship, say yes to your own private date night at least three times a week.” —Claire Cavanah, Co-Founder, Babeland

15. Tone your midsection in transit. “When standing on the subway, knit your front ribs together and zip up an imaginary zipper as if you had on a very tight pair of jeans. Or when you’re in a cab, tighten an imaginary seat belt from hip bone to hip bone. You’ll end up with a strong midsection, toned abdominals, and a strong back and spine.” —Kristin Mcgee, Pilates and Yoga Instructor Read more: 50 Steps to Simple Happiness -- New York Magazine http://nymag.com/health/features/63043/#ixzz0cLbDvOlI

16. “Eat one ounce of dark chocolate a day. It’s the new superfood.” —Dr. Jeffrey Morrison, Integrative Medicine and Nutrition

18. “Don’t be afraid to change up your style. Your hair is your best accessory. Besides, what are you afraid of? It will always grow back. And invest in a Mason Pearson brush, with a mixture of boar bristle and nylon tufts. It’s worth every penny.” —Sally Hershberger, Hairstylist

19. “Give the people pushing in the subway or rushing in the streets the benefit of the doubt by imagining that it is really important for them to get where they are going.” —Rabbi Irwin Kula, President, National Jewish Center for Learning And Leadership

21.“Forget the brown-rice sushi. The Japanese are some of the most long-lived people on the planet, and they only eat white rice.” —Dr. Oz Garcia, Nutritionist

22. Respect the nostrils: The pleasures of scent are undisputed. Aphrodisia Herb Shoppe owner Joann Pelletieri—who has assembled seemingly every herb known to man—will mix essential oils to treat whatever’s irking you ($8 to $20 for a third of an ounce; 264 Bleecker St., nr. Cornelia St.; 212-989-6440).

23. “When you’re in an elevator, put down the BlackBerry and engage in small talk. There is simply no social-networking site that can replace that connection.” —Faye Rogaski, Professor of Communications, NYU

26. Work out while you work. “At your desk, take five minutes to do back exercises—scapula retractions. Put your arms straight out in front of you and pull your shoulder blades together to get blood flowing and reduce tightness. Do shoulder rolls back and forth to increase circulation.” —Robert Morea, Personal Trainer, Great Jones Studio

27. “Move your body for 45 minutes three times a week. Doesn’t matter what kind of exercise you’re doing. Just keep moving.” —Julie Rice, Co-Owner, Soulcycle Spinning Gym

31.“Collect visual memories of moments when you were incredibly happy, and close your eyes and picture them when you need a boost. The mind needs images to access feelings.” —Edwige Gilbert, Wellness And Stress-Management Coach.

32. “Carry yourself more erect. Poor posture is a self-fulfilling prophecy of gloom. You can improve your outlook and confidence simply by improving your posture.” —Eva Pelegrin, Founder, Attune Holistic Fitness.

33.“Start an old-fashioned correspondence with a friend. Handwriting a letter forces you to express yourself in a totally different way.” —Jonathan Arnold,General Manager, Dempsey & Carroll Stationery Engravers

34. “Diversify your cognitive portfolio: Museum Mondays, Tennis Tuesdays, Writing Wednesdays, Tango Thursdays, Learn-to-Frittata Fridays, Socializing Saturdays, Socrates Sundays. We need to rotate activities weekly to fire up different brain regions.” —Dr. Gayatri Devi, Neurology and Psychiatry, NYU School of Medicine

35. Download In C Remixed,the new tribute album to Terry Riley’s Minimalist stoner classic conceived on a San Francisco bus in 1964 and still your brain’s best chill-out soundtrack.

37. “Eat strained Greek yogurt with blueberries, almonds, and a teaspoon of agave nectar. You will lose an average of twelve pounds at the end of the year.” —Dr. David Colbert, Dermatologist

38. Zero in on the typical trouble zones—stomach and butt—at Soho Sanctuary’s new Bootcamp Spa series, which aims to lift and tone using a combination of lymphatic drainage, glycolic peels, algae masks, and pumice scrubs (starts Feb.; $125 for 60 minutes; 119 Mercer St., nr. Prince St., third fl.; 212-334-5550).

41. “Never clean your plate at a restaurant. New Yorkers eat out more than anyone, but they can choose to eat less.” —David Kirchhoff, CEO, Weight Watchers

43. “Consider using a bright light box at breakfast; it’s a springtime light boost that can last through evening.” —Dr. Michael Terman, Director of the Center for Light Treatment and Biological Rhythms, Columbia University Medical Center

44. “Think like a shark, act like a 5-year-old. Our bodies are meant to be in motion. Don’t stay in the same position for more than 30 minutes at a time.” —Dr. Jeffrey Gross, Rehabilitation Medicine, NYU School Of Medicine

45. Read an actual book.

46. Score the pampering trifecta: manicure, pedicure, and bubbly.

47. “Paint your walls yellow, a color associated with cheerfulness and sunlight—not a bad thing in the dreary days of winter.” —Leatrice Eiseman, Executive Director, Pantone Color Institute.

48. “Surround yourself with things that smell like green apple or cucumber, two scents that have been proved to reduce anxiety and boost mood. Candles, shampoo, lotion—anything.” —Dr. Alan Hirsch, Neurological Director, The Smell and Taste Treatment and Research Foundation

49. “Pause. Allow your neck to relax, your nose to slowly lower, and the crown of your head to rise. Release your whole spine into length. Notice extra tension and release it. Breathe fully and slowly; smile. Begin your morning with this, end with it, use it as many times during the day as possible.” —Mark Josefsberg, Alexander Technique Teacher

Read more: 50 Steps to Simple Happiness -- New York Magazine http://nymag.com/health/features/63043/index2.html#ixzz0cLNVJZXY

domingo, 10 de enero de 2010

Ahora sí, jejeje

Ya era hora de que fuera hora. Oficialmente para mí, igual que para muchos, el año empieza realmente mañana. Y así lo voy a asumir. No voy a tomarlo como diez días de retraso, sino como diez días extra para descansar del duro año anterior.
Empezamos bien porque hicimos mercado de verduras, y porque mañana comeremos crema de espinacas, pechuga a la plancha y arroz con curry. Y de postre comeremos melón. Llevo nueces para el snack. Y queso parmesano para la sopita. Creo que puede ser un rico almuerzo. En la noche veremos los resultados. Ahora voy a por mi té de jamaica y mi último vaso de agua del día.

Y voy a desmaquillarme...

viernes, 1 de enero de 2010

Cinco cosas que debo recordar

5 Top Beauty Secrets of French Women

Mireille Divulges


Secret #1: French women know that hydration is the key to good skin and good hair. I strongly recommend drinking a glass of water before going to bed and first thing in the morning. Water is the French women's secret weapon—for skin and beauty, for health (flushing toxins) and for weight control (don't snack when you think you are hungry, your body is really thirsty).

Secret #2: French women appreciate that good circulation makes one glow.French women are not afraid of using cold water in the shower to get one's circulation going. It is certainly part of my routine. The opening then closing of the pores with hot then cold water, the shock to the nervous system and wake-up call to the brain of a cold shower, and the rigorous towel wiping after a cold finish to a shower bring blood and color to one's skin.

Secret #3: French women are taught and know grandma's beauty rituals work. My Mother taught me, for example, to clean my face thoroughly every night before going to bed and to apply a mask periodically (her fifteen minute version included cucumber slices over the eyes and a crushed strawberry-honey mix for the face); and she taught me to rinse my hair with cold water with an added tablespoon or vinegar or lemon juice for added shine before moisturizing.

Secret #4:
French women navigate the health benefits and risks of the sun.
Apart from a Riviera-bronze fixation in the 1960s and 1970s, French women are not sun-worshipping lizards. Today they are much more likely to apply their tan from a tube or bottle than from a month at St. Tropez. They are careful to wear sunscreens and look for appropriate SPF in their beauty emollients. And while they are likely to sit in the shade to protect their skin, they are equally likely to be out and about in the sun, enjoying its light and benefits, by walking or doing some light sports or movement as part of their weekly routine.

Secret #5: French women know one can go far with a great haircut, a bottle of champagne and a divine perfume. Nothing more needs to be said about this one!

www.frenchwomandontgetfat.com

Suspiros de año nuevo

Tal vez estos propósitos duren lo mismo que un suspiro de azúcar dentro de mi boca, pero no porque duren poco uno deja de probarlos, ¿verdad? Pues como todo el mundo está haciendo hoy, yo me voy a poner glotona con mis propósitos, y bueno, después veremos si me los comí o no:
-Comer mejor. Saber más.
-Adelgazar.
-Cuidarme más.
-Ser más activa.
-Leer más. Saber más.
-Escuchar más y mejor música. Saber más.
-Aprender más cosas.
-Empezar mi propia empresa.
-Escribir más en el blog.
-Definir qué haré con mi carrera.
-Hacer los cambios que quiero y debo hacer.


sábado, 21 de noviembre de 2009

Sen dúbida


Si de algo estou segura na vida é disto: a mellor tortilla é a da miña nai.

viernes, 16 de octubre de 2009

Yogur sin azúcar

Sigo orgullosísima de tomar yogur natural sin azúcar. Nunca pensé que lo lograría, pero es un hecho: Yo tomo yogur natural sin azúcar. Y me encanta. Hoy desayuné eso.
Y hoy preparé mi primer almuerzo en mi cocina nueva. Aún las cosas no han encontrado su lugar, pero disfruté tanto mi mesón... nada se cae para los lados.

El amargo al chocolate le sienta bien, igual que el ácido al limón. A la gente también, pero en su justa medida. A veces me gustaría que la gente fuera menos amarga y menos ácida. Hay gente que me da dolor de estómago.

sábado, 10 de octubre de 2009

No ingredients

Qué gris se ve todo con el estómago vacío.

jueves, 8 de octubre de 2009

La vida con menos azúcar no deja de ser dulce

Ya aprendí a tomar café sin azúcar, té de jamaica sin azúcar y hoy desayuné yogur sin azúcar. Me di cuenta de que lo amargo hoy no me sabe tan amargo, ni lo ácido, tan ácido. No se me arrugó la cara, al contrario, me sorprendí descubriendo nuevos sabores. Vamos a ver cuánto dura esta racha. Soy una azucaradicta, y siempre me hará falta una cucharada.

Desayuno: Yogur natural descremado y media bolsita de frutos secos.
Almuerzo: Sushi (Vulcano) + X.

martes, 6 de octubre de 2009

Pollo en brasa

Hoy tomé café sin azúcar otra vez, pero no estaba tan bueno como el de anoche. Al mediodía comí pollo en brasa, no sé qué tiene, pero me encanta. Muy bueno, muy bueno.

Fui con alguien que me cae bien. Quiero que le vaya muy bien. Es como un proyecto sin terminar, como un diamante en bruto, pero diamante al fin. Le va a ir bien, sólo tiene que pulirse. Y yo ayudaré en lo que pueda.

lunes, 5 de octubre de 2009

Cena con pousse café

Hoy no hablaré de mi almuerzo porque fue tan nulo que no merece ni una línea. Hablaré mejor de mi cena: comí ensalada de queso de cabra, tomé té de jamaica sin endulzante y lo mejor de todo: me tomé un café riquísimo SIN AZÚCAR NI SPLENDA. Mireille tenía razón: es la mejor forma de saborear lo delicioso que es el café, su verdadero sabor.

Pero lo realmente bueno de mi cena fue la compañía, y la guarnición de la compañía: una conversación sobre cómo dos mujeres que se conocen desde los cuatro años, ven la vida ahora que están en sus treinta.
El pousse café para a mí fue concluir lo siguiente: Una vez más confirmé que hay que saborearse la vida como si fuera el último trozo de torta de chocolate. De a poquito, no sólo porque se va a acabar, sino para poder apreciar todos los sabores que allí se concentran: lo dulce, el necesario toque amargo, el toque salado, el afrutado y hasta el toque picante (solo quien ha saboreado de verdad un trozo de chocolate oscuro sabe que todos esos sabores se pueden distinguir en un solo cuadrito) y luego está la variedad de texturas: lo suave, lo húmedo, lo crocante, lo esponjoso.
Hoy me saboreé la cena y me saboreé la conversa, y a pesar de que fue un día duro, valió la pena pasar por él para que pudiera cerrar así.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Rat in the kitchen

Ayer comí mal y hoy comí peor. Ayer no desayuné, hoy me comí medio dulce de nueces. Ayer almorcé polvorones y cené un sandwich de pechuga de pollo de Mc.Donalds. Hoy almorcé un sandwich de salmón y cené la mitad de una infame arepa de queso amarillo. Estaba fría, y la comida fría es de las peores cosas que me pueden pasar. La comida que debe estar caliente pero está demasiado tibia o miserablemente fría es como si te comieras un trozo de tristeza. Es desidia, desprecio, angustia. En vez de nutrirte te ahoga.